El origen de Priego es indeterminado, pero los restos de un posible poblado íbero en las cercanías nos acercan a sus inicios.
Restos romanos son la vía romana y el Puente Allende o Liende (como reconoce la última revisión topográfica del Instituto Geográfico Nacional).
No hay restos claros de la ocupación musulmana hasta la reconquista en el s.VIII, excepto las ruinas del castillo y su muralla. El origen del nombre de Priego según Muñoz Soliva puede derivar del latín “prior ego” (antes yo o primero yo).

Documentado está que tras la reconquista, el Rey Alfonso X “el Sabio” entregó, en agradecimiento por los servicios prestados, a su prima Dª Urraca en matrimonio a D. Garci Gómez Carrillo, obteniendo como dote a Priego, parte del Obispado de Cuenca y Tierra de Molina. A su muerte hereda sus propiedades su hijo D. Alonso Ruy Carrillo y es nombrado Señor de Priego y del Escabas por el Rey Fernando IV en 1.298.
En 1.440 el rey concedió a Priego el título de ciudad. En 1.465 el Rey Enrique IV de Castilla le otorgó a Dª Teresa Carrillo el título de Condesa de Priego, ésta se casó con D. Diego Hurtado de Mendoza empezando así la historia de los Condes de Carrillo y Mendoza.

El sexto Conde de Priego D. Fernando Carrillo de Mendoza, fue embajador del Rey Felipe II y Mayordomo Mayor (educador) de D. Juan de Austria, luchando con él en la Batalla de Lepanto. Victorioso fue el encargado de dar la noticia al Papa Pio V, que otorgó a la Ciudad de Priego el privilegio de la “Procesión de Reverencias” el Domingo de Resurrección, celebración ésta muy inusual en España.

Priego vivió en el “siglo de oro” su máximo esplendor, tanto a nivel económico como arquitectónico, pruebas de ello asoman en todos sus rincones, la sobriedad característica en las edificaciones castellanas en los s.XVI y XVII, dotan a la ciudad de un aire sosegado, enmarcada en un entorno de singular belleza.
Asociación de Gancheros Comarca de Priego 2010
Diseño Web y Programación: Sai Computers